¿Cómo se limpia un exprimidor?

¿Quieres saber cómo se limpia un exprimidor eléctrico y un exprimidor manual? ¡No te pierdas este post!

Los pequeños electrodomésticos de cocina, como los exprimidores, entran en contacto con los alimentos que consumimos. Por ese motivo, es fundamental limpiarlos correctamente para evitar problemas. A la hora de limpiar un exprimidor, lo primero que debemos tener en cuenta es si es eléctrico o manual. A continuación, te vamos a explicar cómo se limpia un exprimidor eléctrico y un exprimidor manual.

¿Cómo se limpia un exprimidor eléctrico?

Para limpiar un exprimidor eléctrico, tenemos que seguir los siguientes pasos:

  1. Desconecta el exprimidor de la corriente y desmóntalo. Este paso es muy sencillo, ya que todos los exprimidores eléctricos han sido diseñados para facilitar su limpieza. Normalmente, basta con mover una pestaña o tirar de la jarra. Pero, si no estás seguro o no sabes cómo hacerlo, te recomendamos que consultes el manual.
  2. Separa las partes lavables de las que no lo son. Las partes lavables son la jarra o depósito, la rejilla que retiene la pulpa y la punta móvil del exprimidor. Si tu exprimidor también dispone de un brazo para hacer presión, también deberás lavarlo.
  3. Pon las partes lavables bajo el grifo y frota con un estropajo y jabón. Si tu exprimidor es de plástico, evita introducir las partes lavables en el lavavajillas, ya que se podrían deformar fácilmente debido a las altas temperaturas. En caso de que sea de cristal o de acero inoxidable, podrás meterlo en el lavavajillas sin problema.
  4. Seca las piezas por completo antes de volver a montar el exprimidor, ya que, si queda agua acumulada, puede salir moho.
  5. Pasa un paño de microfibra humedecido por la parte del motor de manera superficial. La parte interior contiene un mecanismo eléctrico, por lo que no debes sumergirla ni lavarla con mucha agua. Como estas partes se suelen manchar poco, basta con pasar un paño para dejarlas limpias.
  6. Monta el exprimidor y guárdalo hasta que lo vayas a usar.

¿Cómo se limpia un exprimidor manual?

Para limpiar un exprimidor manual, tenemos que seguir los siguientes pasos:

  1. Desmonta el exprimidor. Para ello, simplemente tendrás que separar las dos partes que lo componen: la jarra para el zumo y la parte sobre la que se exprime, la cual está unida a la rejilla para la pulpa.
  2. Lava las piezas bajo el grifo y frota con un estropajo y jabón. La punta y la rejilla son las zonas que más se suelen manchar, pues es donde se quedan pegados los restos de pulpa. Para eliminarlos, insiste especialmente en dichas partes.
  3. Aclara el exprimidor con agua. Si ha quedado algún resto adherido, te recomendamos que prepares una mezcla de agua caliente y limón y sumerjas el exprimidor durante al menos 10 minutos en ella. Una vez transcurrido ese tiempo, acláralo y sécalo con un trapo. Si lo deseas, puedes utilizar bicarbonato de sodio en lugar de limón. Ambas mezclas te ayudarán a dejar tu exprimidor reluciente para que lo puedas usar cuando desees.

Mantenimiento de un exprimidor

Si quieres que el exprimidor permanezca limpio durante más tiempo, te recomendamos que sigas estos consejos:

  • Límpialo inmediatamente después de utilizarlo. De esta forma, no solo te resultará mucho más sencillo, sino que también evitarás que el plástico se vaya deteriorando y lograrás que funcione siempre correctamente. Si por algún motivo no puedes limpiarlo en ese momento, acláralo con agua y deja que se vaya secando.
  • Guarda el exprimidor montado en un armario cerrado de la cocina. Así, no se acumulará mucho polvo en caso de que no acostumbres a usarlo con frecuencia.
  • En ocasiones, el motor de los exprimidores eléctricos hace ruido o no funciona correctamente. Para poner fin a este problema, es necesario engrasarlo con aceite para máquinas de coser o lubricante para rodamientos. Si alguna vez tienes que hacerlo, desmonta la parte del motor y engrasa el rotor.

Independientemente del uso que le des a tu exprimidor, seguro que con estos consejos lograrás mantenerlo siempre en condiciones óptimas y prolongar su vida útil.

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