como funciona una campana extractora

¿Cómo funciona una campana extractora?

¿Alguna vez te has preguntado cómo funciona una campana extractora? ¡Te lo contamos!

Las campanas extractoras son un elemento imprescindible en todas las cocinas porque se encargan de aspirar los olores y los vapores que emergen de los alimentos, evitando que estos impregnen el aire, el mobiliario y la ropa. Pero ¿cómo lo hace exactamente? Sigue leyendo para descubrir cómo funciona una campana extractora.

¿Para qué sirve una campana extractora?

La campana extractora desempeña una labor esencial en la cocina, ya que se encarga de eliminar la grasa en suspensión en el aire, así como los olores, humos y vapores que se producen cuando cocinamos. Para ello, utiliza un sistema que combina el filtrado y la evacuación del aire. 

Gracias a la campana extractora, podemos respirar aire de mejor calidad, por lo que ayuda a evitar los efectos nocivos que los humos y vapores podrían causar en nuestra salud. Además, contribuye a alargar la vida de los muebles de cocina, ya que elimina la humedad que los estropea. 

¿Cómo funciona una campana extractora? 

En el mercado podemos encontrar dos tipos de campanas extractoras en base a su funcionamiento:

Campanas de extracción

En estos modelos, el motor aspira los humos, vapores y olores que se generan al cocinar, y los hace pasar por un filtro metálico antigrasa. Después, los expulsa al exterior de la vivienda a través de un tubo de salida de humos. Por ello, este tipo de campanas solo se pueden instalar en cocinas que cuenten con salida de humos al exterior. 

A la hora de instalarlas, siempre es mejor que el conducto de salida de humos sea lo más corto y recto posible, y que tenga un diámetro lo más largo posible, ya que, cuanta mayor longitud y menor diámetro tenga la campana, más potencia necesitará el motor para funcionar de forma óptima. Asimismo, estas campanas deben incorporar una válvula antiretorno para que el humo, el vapor y el olor no regresen a la cocina.

Campanas de recirculación

Las campanas de recirculación son aquellas que se instalan en las cocinas que no disponen de salida de humos. Su funcionamiento es muy sencillo: la campana absorbe y limpia el aire haciéndolo pasar previamente por un filtro antigrasa. A continuación, el aire pasa por un filtro desechable de carbón activo que absorbe los olores y devuelve el aire filtrado y limpio a la cocina.

Este tipo de campanas limpian el aire a través de los filtros y lo devuelven a la cocina totalmente libre de olores y suciedad. Por ese motivo, la instalación de las campanas de recirculación no requiere de una salida de humos al exterior de la vivienda. En este sentido, es la mejor solución para no tener que hacer obras durante la instalación. 

¿Cómo alargar la vida útil de la campana extractora?

Los filtros son los componentes de las campanas que acumulan la mayor parte de la grasa y suciedad. Por ello, un requisito fundamental para garantizar su correcto funcionamiento es limpiarlos de forma periódica. En función del tipo de filtros, el cuidado y la limpieza varían:

  • Los filtros de carbón activo deben sustituirse periódicamente dependiendo del uso que se dé a la campana.
  • Los filtros de fibra de fieltro se pueden lavar a mano. Eso sí, hay que hacerlo con cuidado. De lo contrario, podrían deformarse y causar problemas a la hora de volver a colocarlos.
  • Los filtros de metal, que son los más habituales en campanas de extracción, se pueden limpiar en el lavavajillas. Sin embargo, si la grasa está muy incrustada, será necesario remojarlos en agua caliente con jabón durante dos horas. Es aconsejable limpiar estos filtros cada dos meses.

Asimismo, es fundamental limpiar el exterior de la campana, prestando especial atención a la parte donde se sitúan los botones para no dañar la electrónica por la humedad.

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